Conde Duque

  • Proyecto

    Proyecto

    • 1. Vestíbulo © Paco Gómez

    • 2. Salón de actos
      © Paco Gómez

    • 3. Antiguas caballerizas
      © Paco Gómez

    • 4. Hemeroteca Municipal
      © Paco Gómez

    • 5. Cabinas de ensayo en la Biblioteca Musical Víctor Espinós © Paco Gómez

    • 6. Sala de exposiciones

    “La renovación integral del edificio ha puesto a disposición de los madrileños 58.777 m², frente a los 48.512 m² ya existentes”

    “Conde Duque estructura su oferta en servicios culturales básicos (Patio Norte) y programación y difusión cultural (Patio Sur)”

    Conde Duque renació en 1983 como centro cultural, tras ser Real Cuartel de Guardias de Corps desde 1717, y ha experimentado una transformación total a partir de 2005, año en que se presenta el Plan Director de Conde Duque. Este plan culmina en 2011 y consiste básicamente en la renovación integral del edificio (que pone a disposición de los madrileños 58.777 m², frente a los 48.512 m² ya existentes) y la reubicación en torno al Patio Norte de las dependencias ya existentes dedicadas a servicios culturales básicos (Archivo de Villa, Biblioteca Histórica, Biblioteca Pública Conde Duque, Biblioteca Musical Víctor EspinósHemeroteca Municipal y Museo de Arte Contemporáneo de Madrid) y el traslado de la programación y difusión cultural al Patio Sur: música, salas de exposiciones, teatro y salón de actos.

    La magnitud del actual proyecto Conde Duque no debe hacernos olvidar anteriores etapas, en las que se configuró como foco de referencia para la exhibición de arte contemporáneo y la conservación del patrimonio documental y, especialmente, de la memoria de la ciudad de Madrid.

    Conde Duque participó activamente en el hervidero de ideas y proyectos culturales que la década de los 80 supuso en Madrid, dando a conocer en sus salas a artistas y tendencias de todo tipo y época. Por aquel entonces, el Museo Español de Arte Contemporáneo se transformaba en lo que más tarde sería el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. El centro cultural Conde Duque llenó ese vacío con un programa de exposiciones en las que se prestó especial atención al arte español del siglo XX, la Escuela de Madrid y las muestras colectivas de artistas vivos. Su primer director, Luis Caruncho, ejerció hasta 1991 y durante el período 1993-1995. Contaba Conde Duque en aquel momento inicial con dos salas de exposiciones temporales en la planta baja (Pedro de Ribera y Juan de Villanueva), una en la primera planta (Juan Gris) y un salón de actos.

    El centro fue creciendo en dotaciones, actividad y programa a lo largo de las décadas de los 90 y 2000. Si durante la dirección de Antonio Maura (1991-1993) se amplía con la incorporación de un auditorio para música clásica y Madrid se convierte en 1992 en la Capital Europea de la Cultura, con exposiciones tan relevantes como VideoClip 92, Panorama europeo del Videoarte o Propuestas para un Madrid soñado (de Texeira a Castro), con su tercer director, Álvaro Martínez Novillo (1995-2000), Conde Duque crece con dos nuevas salas de exposiciones temporales (Sala de las Bóvedas y Galería del 98) y aumenta considerablemente su programación de exposiciones, conciertos y actividades. Muchos recuerdan aquellas primeras exposiciones individuales de artistas vivos fuera del circuito habitual de programaciones, como las de Isabel Quintanilla, Paco López Hernández, Ouka Lele, Manolo Hugué, Ops/El Roto/Andrés Rábago, Dis Berlin o Sigfrido Martín Begué. Los Veranos de la Villa, celebración musical clave en la programación anual de la ciudad, tuvieron en el Patio Central de Conde Duque uno de los escenarios preferidos por el público.

    A partir del año 2000, con su cuarto director, Juan Carrete, el centro sorprende a la ciudad de Madrid abriendo una línea de trabajo completamente diferente a la realizada hasta entonces, con el taller de arte digital Medialab, que ocupará gran parte del espacio y de la programación del centro cultural hasta 2007. Posteriormente, desde 2004, el centro Conde Duque queda sin director durante la última etapa de remodelación, bajo la coordinación general del Área de las Artes y la Dirección General de Archivos, Museos y Bibliotecas.

    En 2011 se inaugura de nuevo y en abril de 2012 es nombrado director del centro Juan José Herrera de la Muela, quien pasará a dirigirlo y gestionarlo como director general de Museos y Música a partir de enero de 2013. En esta etapa, la dirección del centro propone la creación de una coordinación general de los nuevos espacios, con un responsable de la gestión diaria y de la coordinación de la programación, como existe en otros grandes espacios culturales (Matadero Madrid o CentroCentro). El primer coordinador general del centro Conde Duque, en 2013, fue Pablo Berástegui. Este equipo director de Conde Duque, formado por ambos, propuso unas líneas estratégicas de desarrollo de la programación en base a las actividades que se venían experimentando desde el otoño de 2012. En 2014 se configura un nuevo equipo de coordinación de la programación cultural dirigido por Concha Hernández, a la vez que el Museo de Arte Contemporáneo y la programación de exposiciones pasan de nuevo a depender, junto con las otras instituciones, de la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Museos.

    Hoy, tras la apertura de las nuevas instalaciones inauguradas en 2011, la reorganización del espacio y el reinicio de una programación en casi todos los ámbitos, Conde Duque se ha convertido en un centro esencial de la actividad cultural de Madrid, uno de los tres grandes centros culturales metropolitanos de la ciudad, junto a Matadero Madrid y CentroCentro, con una línea propia distinta de la cultura-ocio y orientado a la escucha del barrio y la ciudadanía.

    I
  • Misión

    Patio Sur de Conde Duque

    Misión

    • 1. Patio Sur de Conde Duque

    “Unir el uso de los servicios públicos básicos que conservan y difunden nuestro patrimonio con una atractiva programación y difusión cultural fundamentan la esencia del centro”

    “La misión de Conde Duque se resume en tres líneas estratégicas: Cultura Histórica, Cultura como forma de conocimiento y educación y Cultura como vida”

    “Conde Duque asume el compromiso moral de promover y cumplir un equilibrio entre hombres y mujeres en sus respectivas programaciones durante las próximas temporadas”

    Conde Duque busca facilitar la comprensión del presente a partir del conocimiento del pasado, con el objetivo de promover una cultura más inclusiva y plural. El gran reto reside en combinar la implantación de contenidos culturales y la racionalidad en la gestión de sus servicios y espacios.

    Unir el uso de los servicios públicos básicos que conservan y difunden nuestro patrimonio con una atractiva programación y difusión cultural fundamentan la esencia de un centro que completa el mapa de los tres Grandes Espacios Urbanos del mapa cultural madrileño, junto a CentroCentro y Matadero Madrid.

    La misión de Conde Duque se resume en cuatro líneas estratégicas, cada una de éstas organizada en torno a una forma de entender la cultura:

    + Cultura Histórica: conservar, presentar y proyectar la cultura, estableciendo un puente entre el presente, el momento que vivimos y la memoria, que custodian las instituciones que tienen sede en Conde Duque, de manera que se establezcan relaciones entre tradición y contemporaneidad.

    + Cultura como forma de conocimiento y educación: Conde Duque promueve una visión de la cultura desde el aprendizaje y las propuestas pedagógicas, con lo que se persigue “orientar” al ciudadano en el conocimiento del arte y las ideas.

    + Cultura como vida: en la que tienen cabida las relaciones humanas; la convivencia, las relaciones con el barrio y, por ende, con la ciudad; la participación de los ciudadanos y las iniciativas compartidas. Escuchar, reunir y aunar esfuerzos para hacer proyectos.

    + Cultura igualitaria Mujeres-Hombres: nuestro centro cultural ha registrado un 48,16% de actividades protagonizadas o lideradas por mujeres creadoras, a tan sólo 2 puntos porcentuales de la igualdad total del 50%. Estos datos se producen al año de que este espacio cultural del Ayuntamiento de Madrid suscribiese la Carta de la Temporada Igualdad Mujeres/Hombres en las Artes Escénicas (2016/17), impulsada por la Asociación Clásicas y Modernas. El compromiso moral de Conde Duque al firmar el mencionado documento se había fijado en una representación no inferior al 40% de las actividades protagonizadas y/o avaladas por creadoras, aunque la paridad en su programación viene siendo, desde hace tres años, una de las máximas prioridades para el actual equipo directivo de Conde Duque.

    El Centro Cultural Conde Duque fue la primera institución, junto al Centro Dramático Nacional (CDN) y el festival de Teatro Clásico de Almagro, en firmar y suscribir la Carta de la Temporada Igualdad Mujeres/Hombres en las Artes Escénicas (2016/17). La iniciativa, promovida por la Asociación Clásicas y Modernas y con marcados paralelismos con acciones semejantes impulsadas en Francia, tiene como objetivo emprender un proceso progresivo para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres, teniendo en su horizonte cercano una proporción paritaria más justa y equilibrada, tendente a una representación no inferior al 40% de las actividades protagonizadas y/o avaladas por creadoras.

    II
  • Edificio

    Patio Central de Conde Duque

    Edificio

    • 1. Patio Central de Conde Duque

    “El edificio está considerado como el último gran ejemplo de la arquitectura madrileña antes de la introducción del estilo italiano”

    “Un devastador incendio en 1869 cambió la historia de Conde Duque: destruyó los pisos superiores, casi hizo desaparecer la torre situada en la fachada oeste y marcó la decadencia del edificio”

    “Tras una rehabilitación integral, según el Plan Director formalizado en el 2005 y culminado en 2011, Conde Duque ha comenzado una nueva etapa”

    Felipe V, primer rey de la casa de Borbón de España, inicia, a finales de 1717, las obras de construcción de un gran edificio para Real Cuartel de Guardias de Corps, el cuerpo militar de élite que custodiaba a los reyes, conocido tanto por su valor como por la riqueza y vistosidad de sus uniformes. Felipe V encarga la traza del edificio al arquitecto madrileño Pedro de Ribera, “para el alojamiento de 600 guardias y 400 caballos”.

    El edificio está considerado como el último gran ejemplo de la arquitectura madrileña antes de la introducción del estilo italiano a partir de las obras del nuevo Palacio Real (1738-1755). Pedro de Ribera proyectó un gran edificio con planta rectangular, en el que consiguió armonizar funcionalidad y belleza. Durante mucho tiempo fue el más grande de la capital, con más de 25.000 m² de superficie, 228 metros de línea de fachada, una importante portada barroca labrada en piedra, una gran plaza central, dos patios laterales y amplísimos espacios destinados a caballerías. El Real Cuartel de Guardias de Corps estaba ya prácticamente concluido en 1730.

    Durante el XIX fue academia militar, observatorio astronómico y parte del sistema de comunicaciones de telégrafo óptico: la torre de telegrafía era la número 1 de la Línea de Castilla, que comunicaba Madrid con Irún. Sin embargo, un devastador incendio en 1869 cambió la historia del Cuartel del Conde Duque: destruyó los pisos superiores, casi hizo desaparecer la torre situada en la fachada oeste (que había sido utilizada como prisión) y marcó la decadencia del edificio.

    En 1969, Conde Duque experimentó dos de los principales cambios de sus casi dos siglos y medio de existencia: de propietario y de uso. Se aprobó el convenio entre el Ayuntamiento y la Junta Central del Acuartelamiento para la adquisición de la finca denominada “Cuartel de Conde Duque”. Dejó de tener uso militar y comenzó a ser rehabilitado con fines culturales por el Ayuntamiento de Madrid, bajo la dirección del arquitecto Julio Cano Lasso.

    Existió un plan para derribarlo en 1975, pero su declaración como Monumento Histórico-Artístico en 1976 lo evitó. En 1983, Conde Duque comienza su andadura como centro cultural dependiente del Ayuntamiento de Madrid, realizando un labor pionera en la difusión de la cultura contemporánea durante los años 80 y de propuestas variadas y de indiscutible calidad en la década de los 90 y principios del siglo XXI.

    Tras una rehabilitación integral, según el Plan Director formalizado en el 2005 y culminado en 2011, Conde Duque ha comenzado una nueva etapa: se han restaurado las fachadas exteriores e interiores, recuperando la fábrica de ladrillo visto, el rasgado original de los vanos y las alturas primitivas, allí donde habían desaparecido. Pero, además de las reformas arquitectónicas y estructurales del edificio, Conde Duque se ha reinventado gracias a un nuevo proyecto que amplía radicalmente el horizonte del mismo.

    III
  • Barrio

    Fachada de Conde Duque

    Barrio

    • 1. Fachada de Conde Duque

    “Conde Duque se encuentra enclavado en pleno barrio de Universidad, al que muchos conocen como barrio de Malasaña”

    “El barrio destaca por dos grandes atractivos: la grandeza y variedad de su patrimonio y la concentración de actividad cultural”

    “Conde Duque imprime personalidad propia a una zona de la ciudad de Madrid especialmente activa en oferta de ocio y cultura”

    Conde Duque se encuentra enclavado en pleno barrio de Universidad (perteneciente al distrito Centro de Madrid), que está limitado por las calles de Princesa, Gran Vía, Fuencarral, Carranza y Alberto Aguilera. El barrio recibe su nombre de la Universidad Central, abierta en 1843 en la calle de San Bernardo, en el antiguo Noviciado de los jesuitas.

    Universidad destaca por dos grandes atractivos: la grandeza y variedad de su patrimonio y la concentración de actividades culturales de sus numerosas instituciones, asociaciones, emprendedores y otros agentes. Un hervidero de vida cultural y ocio en la capital madrileña. Muchos madrileños conocen a esta zona como barrio de Malasaña, en referencia a la costurera Manuela Malasaña, asesinada por las tropas napoleónicas en el Levantamiento del 2 de mayo de 1808 acusada de “portar armas” (en realidad lo único que portaba eran unas tijeras propias de su profesión).

    El monumental edificio de Conde Duque imprime personalidad propia a una zona de la ciudad de Madrid especialmente activa en oferta de ocio y cultura. Conde Duque se presenta como punto de encuentro, parada y destino perfecto para un público en busca de nuevas propuestas culturales. El centro comparte barrio con el convento de las Comendadoras de Santiago el Mayor, el Palacio de Liria, la Universidad Central (antiguo Noviciado de los jesuitas, hoy Instituto de España) o el Edificio Telefónica, por citar sólo algunos de los tesoros patrimoniales de Universidad. A ellos se une la actividad que promueven numerosos agentes culturales con los que colabora Conde Duque, como Museo ABC de Dibujo e Ilustración, Conservatorio Profesional de Música Amaniel, Escuela Superior de Canto de Madrid, BlankPaper, Escuela de Música Creativa o Fundación Telefónica.

    IV
  • Promotores

    Promotores

    “Conde Duque es uno de los tres grandes equipamientos culturales que promueve el Área de Gobierno de las Artes, Deportes y Turismo del Ayuntamiento de Madrid, junto a Matadero Madrid y CentroCentro”

    Conde Duque es uno de los tres grandes espacios urbanos culturales que promueve el Área de Gobierno de las Artes, Deportes y Turismo del Ayuntamiento de Madrid, junto a Matadero Madrid y CentroCentro, y en cuyo desarrollo participan cuatro entidades municipales: Dirección General de Museos y Música, de la cual depende orgánicamente; Dirección General de Bibliotecas y Archivos, muchas de cuyas dependencias están situadas en él; Dirección General de Patrimonio y Paisaje Urbano y la empresa pública antes Madrid Arte y Cultura y en el futuro Madrid Destino. Estos tres departamentos y una empresa pública de la misma área gestionarán directamente su actividad, sin interferir en el ámbito especializado de cada una, si bien recae en la Dirección General de Museos y Música la responsabilidad última de la dirección y gestión del Proyecto Conde Duque.

    La Dirección General de Museos y Música es asimismo responsable directa de la dirección, gestión y creación de museos y colecciones de titularidad municipal (entre los que se encuentran, en particular, el Museo Municipal de Arte Contemporáneo de Madrid, con sede en Conde Duque, el Museo de Historia de Madrid y el Museo de San Isidro); la dirección y gestión de los espacios museísticos e inmuebles adscritos al Área de Gobierno en los que se permita la visita pública (como son el Templo de Debod, la Ermita de San Antonio de la Florida o el Castillo de la Alameda); la promoción de proyectos, iniciativas y actuaciones musicales que se realicen en los centros dependientes de la Dirección General, así como el asesoramiento en materia musical al resto del Área. Sus atribuciones se completan con la dirección y gestión del Planetario municipal y la gestión de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid.

    Entre las instituciones de Conde Duque que prestan un servicio público básico, algunas de las más importantes son competencia de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas, como el Archivo de Villa, la Hemeroteca Municipal o las bibliotecas con sede en el recinto (la Histórica Municipal, una especializada en música y una pública).

    V